Las señales de salud de la violencia de género

Violencia de género contra las mujeres

Fuente: abacoatlantico.com

Ellas son las principales perjudicadas cuando hablamos de violencia de género. Es lamentable la cantidad de mujeres que sufren maltrato físico o psicológico de manos de sus parejas, llegando en ocasiones a la muerte. Unas denuncian pero otras no… Por eso debemos estar muy pendientes de los síntomas de salud de una mujer que sospechamos que está siendo víctima de violencia de género.

El día 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional contra la Violencia de Género y queremos aprovechar para explicar las posibles señales de alerta de casos de maltrato a la mujer.

  • Un síntoma muy típico son las heridas en forma de contusiones o moratones. La mujer suele explicar que son consecuencia de caídas o golpes accidentales. La frase de “me he caído por la escalera” es muy típica en estos casos.
  • También hay que estar atentos a cuadros depresivos, diagnósticos de estrés o de episodios de ansiedad. Muchas veces, detrás de ellos hay caso de violencia de género, maltrato psíquico maltrato psíquico, situaciones de violencia verbal o agresiones físicas.

Estos síntomas no implican necesariamente casos de violencia de género, pero si están presentes en la vida de una mujer que levanta sospechas de estar siendo víctima por su comportamiento, el de su marido, su manera de expresarse,… dependiendo del grado de acercamiento personal que se tenga con ella, se debería intentar darle transimitirle confianza y seguridad para que cuente su situación y animarla a denunciar.

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Descubre la causa de tu cefalea y disminuye su frecuencia

Dolor de cabeza. Farmacia D. Girbau de Sabadell (Barcelona)

Fuente: latrola.net

La cefalea, que popularmente se conoce como dolor de cabeza, es una sensación dolorosa localizada en el cráneo. Es un síntoma que puede presentarse acompañado otros, como pasa a la mayoría de los procesos febriles, o como síntoma destacado de alguna enfermedad, aunque, igualmente, puede aparecer como única patología.

Casi todo el mundo ha sufrido cefalea en algún momento de la vida, y por eso es uno de los principales motivos de consulta. Son frecuentes las cefaleas que se presentan por situaciones de tensión, estados de estrés, ansiedad o depresión, sea en episodios aislados, que pueden fácilmente relacionarse con aquella situación concreta, o de manera crónica, con manifestaciones, incluso, diarias.

La localización del dolor puede variar, y también llegar a desaparecer durante parte de la jornada; en estos casos, la cefalea suele desaparecer durante el sueño por la noche.

Ya que no existe un tratamiento que acabe con las cefaleas de manera definitiva, es importante encontrar las causas que la originan y evitar que se repitan con frecuencia.

¿Cuáles son las causas más frecuentes del dolor de cabeza?

El factor desencadenante más habitual es el estrés, al cual siguen en frecuencia las alteraciones del sueño, sea por falta o por exceso. Por otro lado, las crisis de migraña también pueden desencadenarse por carencia de alimentación durante muchas horas o, incluso, por la ingestión de determinados alimentos. En estos casos, los alimentos que pueden provocar migrañas varían según la persona; así, por ejemplo, considerando los más directamente implicados en la aparición de crisis, se encuentran los alimentos ricos en tiramina (como queso o chocolate), nitritos (que se incorporan como conservantes a las salchichas, jamón, bacon, etc.) o glutamato sódico (otro conservante responsable del conocido síndrome del restaurante chino, que aparece 20 minutos después de haber empezado la comida con una cefalea sorda, discreta y con sensación de tensión). Finalmente, también el consumo de alcohol, sobre todo de vino blanco y cava, la participación del cual está comprobada, se asocia a su aparición.

¿Qué me puedo tomar si tengo dolor de cabeza?

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Perfil del cuidador de Alzheimer: hija de 45 años, casada y con hijos. ¿Cómo le cambia la vida?

Cuidador de persona con Alzheimer en farmacia D. Girbau de Sabadell (Barcelona)

Fuente: es.paperblog.com

“Esfuerzo compartido”, éste es el lema del Día Mundial del Alzheimer de este año. Mañana, día 21 de septiembre se conmemora esta enfermedad que afecta a la memoria de personas mayores sobre todo y que afecta también a su entorno. Por ello, desde la farmacia queremos mostrar tambié nuestro apoyo a los cuidadores de personas con alzheimer, que pueden ver disminuída su calidad de vida y su salud debido al gran peso diario que adquieren.

Normalmente hay alguien dentro de la familia que asume la mayor responsabilidad en la atención al anciano y tiene una gran importancia. El perfil más frecuente de cuidador es el de la hija de entre 40-50 años, casada y con hijos. Muchas de ellas trabajan fuera del domicilio familiar, no tienen ninguna formación en el cuidado de personas dependientes, no están remuneradas y desarrollan una jornada de trabajo sin límites establecidos. Su cuidado les afecta de forma muy dispar, desde favorecer cuadros depresivos, insomnio, agresividad, cambios de humor, también puede reducir las defensas o suponer un gran gasto económico para los que se hacen cargo de los pacientes. Además, la atención al enfermo les limita el tiempo libre y las relaciones con los amigos y a veces puede que este papel le haga tener problemas con su pareja, con otros hermanos y disminuir su rendimiento laboral.

El riesgo más grande que tienen los cuidadores es el conocido como ‘síndrome del cuidador’, que conduce a estrés laboral y afectivo, cansancio, cefaleas, ansiedad e incluso una fase de vacío personal, que suele aparecer cuando el enfermo ha ingresado en una residencia o ha fallecido y el cuidador tiene que aprender a vivir sin él.

 

Fuente principal: elmundo.es

Una “nana” para dormir mejor

Dormir mejor. Farmacia D. Girbau de Sabadell (Barcelona)

Fuente: elblogsano.com

El sueño y el descanso son fundamentales para mantener un ritmo de vida saludable, pero para muchas personas no es tan fácil dormir las 7 u 8 horas recomendadas al día. El insomnio es un problema que puede estar ocasionado por diversas causas.

¿Por qué me cuesta tanto dormir?

Los factores que pueden causarlo son muchos y pueden estar relacionados con una alteración del ritmo normal de vida debido a problemas familiares, laborales, financieros, un accidente o la muerte de una persona estimada. En otros casos, el insomnio también se asocia a un desorden emocional como ansiedad, neurosis, depresión o síndromes maníacos. Así mismo, las enfermedades que evolucionan con dolor, como la artritis, la úlcera gástrica, la dificultad de respiración en el enfisema, la fiebre, entre otros, despiertan la persona y pueden ser inductores del insomnio.

Por otro lado, algunos medicamentos también pueden ser causa, así como la abstinencia de sustancias que crean adicción, como el alcohol o los narcóticos.

Finalmente, las alteraciones asociadas a viajes rápidos a través de varias zonas horarias o aquellas que se presentan con el cambio de turnos laborales son igualmente situaciones que pueden provocar estados de insomnio.

¿Qué puedo hacer para dormir mejor?

La adquisición de unos hábitos que ayuden a regular el horario del sueño es la mejor forma de combatir el insomnio.

Una vez establecida la causa de esta alteración del sueño, conviene fomentar unos hábitos que ayuden el paciente a relajarse para coger el sueño de forma natural. Es muy conveniente instaurar un horario regular de sueño y hacer durante el día alguna actividad física que ayude a encontrarse cansado a la hora de dormir.

Así mismo, hay que eliminar bebidas con cafeína y alcohol desde horas antes, y evitar el tabaco. Se tiene que procurar que el entorno a la habitación sea el adecuado, sin ruidos excesivos, con suficiente penumbra y con una temperatura de la habitación confortable. Es importante no usar la cama para actividades como mirar la televisión, escuchar música o leer, ni acostarse hasta que se tengan verdaderas ganas de dormir.

Dormir durante el día

En la gente mayor el insomnio es frecuente y complejo, porque las personas cambian la distribución de las fases de sueño con la edad. En ocasiones el problema es difícil de resolver, puesto que se duermen a pequeños ratos durante el día, y no en un solo periodo durante la noche.

En todos los casos hay que establecer cuál es la causa que provoca el insomnio. Si se puede abordar la causa, podremos resolver la consecuencia, que es el insomnio. Sólo cuando no se puede resolver y las pautas de higiene del sueño comentadas antes fracasan, y las alteraciones del sueño continúan afectando de forma importante la vida de la persona o la de su familia, habrá que emplear el tratamiento farmacológico.

Consejos

  • Distráigase, de forma que esto lo ayude a olvidar las preocupaciones del día, al menos dos horas antes de acostarse.
  • No coma con exceso antes de acostarse, pero tampoco se acueste con hambre.
  • Mantenga la habitación en condiciones óptimas para dormir, sin ruido, sin mucha luz, y con una temperatura confortable.
  • Si en alguna ocasión utiliza medicamentos para dormir, intente que sea por tiempo limitado.

Fuente principal: cofb.net