¿Hace mucho que no vas al baño? Seguro que es la alimentación pero ante la duda, ¡pregúntanos!

Estreñimiento

Fuente: megustaestarbien.com

Una de las consultas frecuentes en la farmacia es la dificultad para ir al baño. Es difícil definir exactamente qué es estreñimiento, puesto que los hábitos intestinales normales pueden ser muy variables entre personas. Entonces, ¿cuándo podemos considerar que hay un problema de extreñimiento? De acuerdo con una definición internacional reciente, el estreñimiento se puede definir como la dificultad para defecar más de un 25% de las veces y/o realizar menos de 3 deposiciones semanales.
No se trata de una enfermedad, sino de un síntoma habitualmente asociado a alguna disfunción.

Causas principales de extreñimiento

Puede ser originado por muchas causas, aunque la más frecuente es una alimentación inadecuada, pobre en fibra y agua, y la carencia de ejercicio físico.

Aún así, pueden existir otras causas que hay que valorar cuando el proceso no mejora.

En los pacientes adultos de más de 40 años, si se producen cambios repentinos del ritmo intestinal sin una razón conocida (estrés laboral, cambio de dieta, de residencia etc.) se recomienda una consulta médica.

Es muy frecuente también el estreñimiento ocasionado por algunos fármacos como la codeïna, o por el abuso de laxantes.

Consejos para ir mejor al baño

  • Mantener una dieta rica en fibra, o sea, legumbres, cereales integrales, fruta fresca sin pelar y verduras hervidas y crudas. No abusar de las especies.
  • Beber líquidos (agua) abundantemente, mínimo 1,5 l.
  • Evitar el sedentarismo, haciendo ejercicio físico con regularidad.
  • No contenerse nunca cuando se tenga necesidad de ir al baño, intentando que el cuerpo se habitúe a evacuar a la misma hora. Si no se consigue, dedicar un rato, huir de las prisas.

¿Qué hay que hacer si se sufre estreñimiento?

No hay que abusar nunca de los laxantes. El objetivo del tratamiento es la reeducación intestinal, por lo que no es adecuado abusar de laxantes ni de medidas caseras que provocan la defecación rápida (aceite o agua caliente en ayunas). Estas medidas son adecuadas en ocasiones esporádicas puesto que, si se abusa, el intestino se acostumbra a funcionar sólo cuando existe la provocación. Tenemos que procurar que nuestras tripas funcionen sólo ayudándolos con mucha fibra, agua, ejercicio físico y horarios regulares.

Tratamiento higiénicodietético

Una dieta rica en fibra evita el estreñimiento. Antes que nada es conveniente conocer si nuestra dieta es adecuada en su contenido en fibra, y aplicar si procede las medidas preventivas anteriormente mencionadas.

A continuación detallamos una serie de consejos alimentarios para seguir una dieta rica en fibra:

  • Hay que comer más verduras, sobre todo crudas, legumbres y cereales enteros (o integrales).
  • No abusar de los zumos en la alimentación de los niños, y acostumbrarlos más a tomar la fruta entera con la piel muy limpia.
  • Los frutos secos también es una excelente fuente de fibra, aunque hay que tener presente su alto contenido calórico.
  • Es conveniente acostumbrarse a hacer ensaladas con legumbres, a comer pan integral y, para picar entre horas, mejor fruta en lugar otros productos. Sigue leyendo
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El tránsito intestinal del bebé en verano

Es un icono que utiliza Farmacia D. Girbau para ilustrar los articulos relacionados con la alimentación infantil.

Nutrición infantil en Farmacia D. Girbau

El calor del verano acentúa muchos problemas típicos en niños menores de 3 años. En concreto pueden aparecer molestias que dificultan la tarea de alimentarles como es debido. Pero, ¿cuándo realmente son preocupantes? El vómito, el extreñimiento y las diarreas suelen traer de cabeza a los padres durante las vacaciones. A veces aparecen por la influencia de cambios de horarios, alimentación o lugares. A continuación explicaremos cada punto y daremos las claves para saber cuándo buscar ayuda profesional seria:

El vómito y la regurgitación. ¿Qué los distingue?

Hay que distinguir el vómito de la regurgitación, más frecuente en lactantes, sobre todo después de las tomas, especialmente si se les acuesta inmediatamente después de comer. Se trata de una pequeña cantidad de comida que los bebés explusan muchas veces al eructar. No tiene mayor importancia siempre y cuando el bebé tenga buen aspecto y gane peso. Aún así, puede utilizarse una leche adaptada anti-regurgitación en las que hay adición de fibra soluble de carácter espesante (goma de semilla de algarrobo o almidón) administrando tomas más pequeñas y seguidas.

Otra cosa distinta es el vómito propiamente dicho, que puede ocurrir por diversas causas:

  • Exceso de movimiento durante o después de una toma, especialmente cuando no eructan después de comer; el ajetreo por el afán de que expulse el aire puede provocar el vómito.
  • Alimentos mal preparados, inadecuados a su edad, excesiva cantidad o volumen de alimento.
  • Afecciones intestinales como la gastroenteritis etc. Si hay vómitos asociados a cambios en el comportamiento del bebé -rechazo del alimento, aletargamiento, estado febril- debe informarse inmediatamente al médico.

Fuentes de Nutribén aseguran que “especialmente en bebés y niños pequeños es importante la reposición de los fluidos perdidos con el vómito. Si un lactante ha vomitado lo mejor es dejarlo tranquilo unas 2-3 horas, ya que en ese periodo la irritabilidad y el espasmo del estómago se atenúan o cesan. Al intentar darle de beber antes de esas 2-3 horas se corre el riesgo de que vuelva a vomitar. Pasado ese periodo mantenerlo exclusivamente con líquidos (zumos, agua azucarada, un suero o bebida de rehidratación de la farmacia)”, hasta que empiece a tolerar el alimento que tomaba habitualmente.

El extreñimiento, más frecuente desde el biberón

Es el icono de la sección de Infantil, propiedad de Fiocommerce S. L., utilizado en sus páginas web para farmacias.

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Es una alteración de la frecuencia y la consistencia de las deposiciones, con enlentecimiento del tránsito intestinal que se manifiesta como una dificultad para la evacuación espontánea y periódica de las heces. Las deposiciones son duras y cuesta emitirlas, requiriendo por parte del bebé o niño un verdadero esfuerzo el expulsarlas.

Las heces de los bebés varían totalmente de uno a otro en su forma color, consistencia y frecuencia. Nutribén hace esta clasificación: Sigue leyendo