Recomendaciones para el buen uso de los antibióticos

Resistencias a los antibióticos de las bacterias. Farmacia D. Girbau de Sabadell (Barcelona)

Fuente: blogs.creamoelfuturo.com

Las buenas prácticas en el uso de los medicamentos son fundamentales para mantener el mejor estado de salud en los ciudadanos. En concreto es muy importante recordarlas en el caso de los anitbióticos, ya que muchas personas abusan de ellos bien sea por errores de diagnóstico, automedicación con restos de tratamientos anteriores o algunas dispensaciones sin receta.

El 18 de noviembre se conmemora el Día Europeo del Uso Prudente de los Antibióticos y con este motivo queremos recordar algunos consejos para concienciar a la población del buen uso de estos medicamentos.

  • La dispensación de antibióticos requiere siempre receta médica, ya que debe haberse determinado previamente el tipo de bacteria que ha ocasionado la infección y el antibiótico mejor indicado para combatirla.
  • En la gran mayoría de los casos los antibióticos NO son eficaces en gripes y refriados porque estos suelen estar ocasionados por virus y los antibióticos sólo son eficaces contra las bacterias. Luego es totalmente incorrrecto automedicarse con restos de tratamientos anteriores.
  • El paciente debe tomar la medicación en las dosis recomendadas, a las horas indicadas y durante los días establecidos por el médico.
  • Hay muchas bacterias que ya son resistentes a los medicamentos y si no se siguen las recomendaciones para un buen uso, estas resistencias pueden aumentar y corremos el riesgo de pérdida de efectividad en antibióticos para gran cantidad de bacterias.

Fuente principal: eurpapress.es

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Distingue la gripe del resfriado y evita complicaciones

Llegó el tiempo del las tardes de café caliente, hojas caídas y noches de sofá, manta y tele, pero también llegó la época de las gripes y resfriados. ¿Sabrías distinguirlos? Los síntomas son muy parecidos, pero hay pequeñas diferencias. Sobre todo, deben ternerse en cuenta las diferencias en su cuidado.

¿Qué es la gripe?

La gripe es una enfermedad transmisible aguda producida por un virus que afecta las vías respiratorias superiores. Es altamente contagiosa. Se puede presentar esporádicamente, estacionalmente o por epidemia, e incluso, convertirse en pandemia.
La presencia de la gripe al organismo facilita otras infecciones. A veces, complicaciones fatales pueden derivar en neumonía o bronquitis.
Igualmente, la gripe puede ser muy grave, sobre todo en pacientes de alto riesgo, los afectados por asma, diabetes, insuficiencia cardíaca o las personas mayores y las muy jóvenes.

Distinción entre gripe y resfriado

La gripe puede llegar a resultar muy grave y presentar otras complicaciones, mientras que un resfriado no. Además, los síntomas de la gripe se prolongan mucho más en el tiempo.

Por ello, es muy importante saber cuándo estamos ante una gripe y tomar medidas en consecuencia.

El síntoma más característico de la gripe es la fiebre alta entre los 38 y los 41º. Además suele aparecer dolor de cabeza intenso, dolor lumbar, abatimiento y fatiga.

Otros síntomas también son frecuentes pero coinciden con los de un resfriado: dolor al tragar, irritación ocular, congestión,  secreción nasal intensa, tos y estornudos.

Hay que tener en cuenta que algunos de los sintomas que se han mencionado como característicos de la gripe pueden aparecer también en un resfriado aunque de manera menos frecuente, menos intensa y durante menos tiempo.

Propagación

El virus de la gripe se propaga por las micropartículas que se esparcen con la tos y los estornudos de las personas afectadas.

El virus se esparce por los aires durante 4-6 horas y empieza a afectar las vías aéreas. La enfermedad aparece entre las 18 o 72 horas después de la primera infección. Los síntomas acostumbran a durar 5-6 días.

Una de las particularidades del virus de la gripe es su variabilidad genética; está sujeto a una serie de cambios que hacen que no lo puedan reconocer los anticuerpos formados previamente.

Los virus que conforman la gripe son de diferentes tipos, y de esta mezcla en resulta un tipo de virus diferente cada año, cosa que lo hace difícil de combatir. Esto es el que crea las temidas pandemias.

EstacionalidadDiferencias entre gripe y resfriado en Farmacia D. Girbau de Sabadell (Barcelona)

El invierno es el tiempo en que se graban más casos de gripe. El virus puede empezar a afectar desde noviembre y hasta abril. Los resfriados, en cambio, pueden aparecer todo el año.
El enfriamiento del cuerpo o la humedad de los pies no inducen, por ellos mismos, al resfriado común o a la gripe. Sin embargo, si el virus invasor es reciente, la exposición a estos factores probablemente será un elemento que contribuya, puesto que estas exposiciones se asocian a efectos que producen un descenso de la temperatura nasal en unos cuántos grados. Con este cambio de temperatura, mucha gente experimenta síntomas de irritación nasal como los estornudos y descargas serosas. Estos cambios en la mucosa nasal, y el consiguiente cambio en las características de los mocos, pueden facilitar la invasión vírica.

Prevención

La prevención más adecuada para la gripe es la vacunación. La vacuna es anual, las personas en las cuales está recomendado vacunarse son las afectadas por patologías respiratorias y cardíacas crónicas, immunodeprimidos, y personas en contacto cotidiano con estas enfermedades.
Se recomienda vacunarse de la gripe en octubre o comienzo de noviembre. Si se tiene la gripe en época de vacunación, hay que esperar a estar totalmente recuperado para vacunarse. No se puede vacunar los niños menores de seis meses.

Prácticas y usos recomendados en caso de contagio

  • Lavarse las manos antes de cada comida con abundante agua y jabón.
  • Usar pañuelos desechables.
  • Utilizar máscaras protectoras en casos específicos.
  • Aumentar la ingestión de líquidos.
  • Humidificar el ambiente.
  • Evitar el humo del tabaco.
  • Ventilar bien el ambiente.
  • Evitar los locales mal ventilados con mucha gente.
  • Evitar los cambios abruptos de temperatura.
  • Descansar.
  • Hacer gárgaras.
  • Tratamiento

El tratamiento de la gripe es para combatir los síntomas.

 El paracetamol y el ácido acetilsalicílico son los medicamentos más útiles para la fiebre y el dolor. Si se presentan otros síntomas se tratarán de forma puntual. El descanso es importante para ayudar a la mejora de la infección.

¿Por qué no se tienen que tomar antibióticos?

 Porque la gripe es causada por un virus, y los antibióticos atacan las bacterias. Los antibióticos sólo son recomendables en casos de presentarse sobreinfección bacteriana.

Fuente principal: cofb.net